Un camión que transportaba cereales volcó este martes al mediodía en la autopista Rosario–Córdoba, a la altura de Roldán, y el acoplado volcó su carga sobre la banquina. El conductor fue rescatado ileso y vecinos y peones trabajaron durante horas para amontonar el cereal y liberar la calzada, mientras no hubo presencia visible de un operativo de tránsito ni señalización entrada la noche, según el móvil de Telenoche (El Tres).

Qué pasó

El accidente ocurrió en un sector de la autopista donde se encuentra en obra una colectora, y la banquina reportada tenía entre 20 y 30 centímetros de altura, lo que habría provocado el descontrol del acoplado, según el relato citado por el móvil de Telenoche (El Tres). El conductor, identificado como Jorge y de 66 años, contó que venía de Laborde hacia Punta Alvear y que no pudo frenar el acoplado cuando la banquina lo desestabilizó. Testigos dijeron que desde las 11 de la mañana trabajaron en amontonar el cereal y cargar chasis, y que el cereal quedó en varias montañas en el costado de la autopista (fuente: Telenoche, El Tres). A unos 30 metros del lugar hay tanques señalizadores vinculados a la obra, según el mismo informe.

¿Por qué ocurrió y por qué importa la altura de la banquina?

La explicación técnica que ofrecen los vecinos y el propio chofer apunta a una diferencia de nivel entre la calzada y la banquina: 20 a 30 centímetros de altura en un tramo en obra. Esa discontinuidad convierte a la banquina en un riesgo para vehículos pesados. Vemos aquí un problema típico del cruce entre obra vial y tránsito pesado: mientras duran las obras, la precaución debe compensar la mayor fragilidad de los vehículos con cargas altas y con centros de gravedad elevados. El hecho de que el vehículo volcara sin consecuencias fatales para su conductor no debe ocultar el potencial de daños mayores —especialmente si consideramos que el derrame obligó a trabajadores a operar sobre la calzada sin un corte formal del tránsito (fuente: Telenoche, El Tres).

¿Qué falló en la respuesta y cuánto tiempo estuvieron expuestos los trabajadores?

Según el mismo móvil de Telenoche, los peones trabajaron desde las 11 de la mañana y hacia “entrada la noche” no se había desplegado un operativo de tránsito ni señalización. Eso supone, de forma aproximada, que la intervención popular se extendió por alrededor de nueve horas sin el corte formal de la vía ni balizamiento profesional (fuente: Telenoche, El Tres). La insuficiente señalización y la falta de un operativo de seguridad coordinado expone a quienes ayudan a limpiar la ruta y a los conductores que siguen circulando. En términos prácticos, el riesgo no fue sólo el vuelco sino la gestión del posaccidente: trabajadores cargando chasis sobre barro y sin poder subir al acoplado por la falta de corte del tránsito, según los testimonios.

Qué reclamamos y qué medidas urgentes hacen falta

Desde nuestra perspectiva territorial reclamamos una doble respuesta: primero, mayor control y señalización inmediata en tramos en obra de alta circulación; segundo, protocolos claros de intervención cuando volcó carga agrícola obliga a personas a actuar sobre la calzada. Reclamamos que la Dirección Nacional de Vialidad y las áreas de seguridad vial provinciales informen los motivos de la demora en el operativo y brinden datos sobre intervenciones previas en ese tramo. También pedimos protocolos de seguridad para los conductores mayores de 60 años que siguen en ruta, dado que el chofer tenía 66 años y relató estar por jubilarse (fuente: Telenoche, El Tres). Si no hay datos oficiales públicos sobre tiempos de respuesta y frecuencia de incidentes en ese corredor, debe exigirse su publicación para comparar la gestión con períodos anteriores y así evaluar si la seguridad vial mejora o empeora con las obras.

En definitiva, no se trata solo de un vuelco más: es la repetición de una falla de la periferia vial que afecta al interior productivo. Cuando una banquina alta —20 o 30 centímetros, según testigos— provoca el vuelco de un camión cerealero, lo que está en juego es la seguridad de choferes, jornaleros y automovilistas. Vemos la necesidad de protocolos y de respuestas rápidas y visibles, para que la solidaridad vecinal no sea la única barrera entre un siniestro y una tragedia (fuente: Telenoche, El Tres).