La Provincia de Santa Fe reporta que la construcción del Centro Acuático Provincial en Rosario alcanzó un avance del 60% y que “comenzaron la instalación de la pileta de nado”, según El Ciudadano (25/4/2026). Los Juegos Suramericanos están programados del 12 al 26 de septiembre de 2026, por lo que quedan alrededor de 4,5 meses hasta la inauguración; la gestión provincial declara una inversión superior a 90 millones de dólares en infraestructura para el evento (El Ciudadano, 25/4/2026).

¿Llegan a tiempo las obras?

A 4,5 meses del inicio de los Juegos Suramericanos (12/9/2026), el informe oficial habla de un 60% de avance en el Centro Acuático y del montaje de paneles estructurales en la nave principal (El Ciudadano, 25/4/2026). Ese dato es concluyente sobre el ritmo reciente de obra, pero no es suficiente por sí solo: queda por completar terminaciones, sistemas hidráulicos y las tribunas. La nota precisa que ya se colocaron 7 filtros y se montaron calderas en el subsuelo, tareas críticas para el funcionamiento de las piscinas (El Ciudadano, 25/4/2026). Desde la planificación técnica, cuando faltan menos de cinco meses, el riesgo no es solo estético: es operativo. Por eso reclamamos que los cronogramas, los hitos de entrega y los contratos de la UT Mundo-Pirámide estén públicos y actualizados; la sociedad y los clubes necesitan certezas, y la rendición de plazos es parte de la responsabilidad pública.

¿Qué capacidad y qué instalaciones estamos construyendo?

El proyecto contempla una piscina olímpica cubierta de 50 x 25 metros con 3 metros de profundidad y tribunas para 1.200 personas, y una pileta de saltos de 21 x 25 metros y 5 metros de profundidad con plataformas de hormigón de 10 metros y capacidad para 450 espectadores, según El Ciudadano (25/4/2026). Además, se describen vestuarios, sanitarios, depósitos y un patio central que funcionará como eje técnico con sala de máquinas debajo, donde se instalarán bombas, cisternas y calderas ya mencionadas (El Ciudadano, 25/4/2026). Esos números no son sólo arquitectura: determinan la usabilidad poscompetencia para clubes, escuelas y eventos regionales. Vemos una oportunidad: si el Estado garantiza acceso público y programas de uso, la infraestructura puede multiplicar beneficios deportivos y sociales. Sin esos planes de gestión y apertura, la instalación corre el riesgo de quedar subutilizada, como ha ocurrido en otras ciudades donde la inversión no fue acompañada por políticas de operación sostenibles.

¿Qué falta y qué pedimos desde la sociedad?

Falta claridad sobre tres ejes: plazos finales de entrega por componente (nave principal, tribunas, sistemas), desglose del gasto dentro de los más de 90 millones de dólares anunciados y el plan de uso pos-Juegos para clubes amateurs, escuelas y competiciones regionales (El Ciudadano, 25/4/2026). Reclamamos planificación y transparencia: no es una postura nueva sino coherente con nuestro pedido previo de gestión clara en el deporte —la misma exigencia que levantamos frente a clubes y torneos nacionales—; la construcción pública exige aún más control ciudadano. También pedimos que se publiquen los indicadores de avance mes a mes y que se vinculen contratos a cláusulas de mantenimiento y uso comunitario. Por último, la Provincia debe explicar cómo se integrará esta obra con la Villa Suramericana y las otras dos grandes obras anunciadas (Multiespacio Arena Rosario y Estadio Multipropósito Parque Independencia) para evitar solapamientos presupuestarios y garantizar legados duraderos (El Ciudadano, 25/4/2026).