Los vecinos de un edificio en avenida Pellegrini al 1400 vivieron horas de nerviosismo cuando el ascensor se trabó entre dos pisos y dejó a tres personas encerradas. Según los testimonios difundidos por el medio local, las tres personas permanecieron dentro del aparato más de una hora y media (aproximadamente 90 minutos) antes de que los operarios pidieran asistencia externa. Finalmente, un equipo especializado de Bomberos Voluntarios logró evacuar a los ocupantes en unos 15 minutos, según detalló Juan José Roger en Telenoche (El Tres).
¿Qué sucedió y quién intervino?
El hecho ocurrió a la tarde; dos visitantes habían ido a la casa de una vecina y, al intentar descender, el ascensor se quedó trabado entre pisos. Los operarios del servicio técnico intentaron las maniobras de rigor pero no pudieron acceder a la zona de difícil acceso, por lo que solicitaron apoyo. De acuerdo con la nota original, “accedimos al cajón de mecanismos del ascensor y descendimos con freno de uso manual para estas ocasiones, y en unos 15 minutos pudimos evacuar a todos”, explicó Juan José Roger, referente de Bomberos Voluntarios (Telenoche, El Tres). Los tres afectados estaban angustiados pero en buen estado de salud tras el rescate.
Este relato aporta cifras claras del episodio: 3 personas atrapadas (fuente: vecinos/nota), más de 1,5 horas de encierro (fuente: vecinos/nota) y 15 minutos de maniobra de rescate (fuente: Bomberos Voluntarios, Juan José Roger en Telenoche). La diferencia temporal entre la espera y la intervención técnica externa —90 minutos de encierro frente a 15 minutos de rescate— muestra que, una vez solicitado el auxilio apropiado, la evacuación puede ser relativamente rápida.
¿Qué fallas deja ver este episodio?
El episodio no es sólo una anécdota de vecindario: apunta a problemas recurrentes de mantenimiento y protocolos en edificios. Cuando el servicio técnico no logra acceso a mecanismos críticos, la alternativa es pedir a bomberos o especialistas, pero ese pedido suele llegar tras demoras que aumentan la angustia de los atrapados. Aquí vemos dos lapsos medibles: el tiempo hasta la convocatoria de bomberos (más de 90 minutos) y el tiempo de rescate efectivo (15 minutos). Esa diferencia sugiere fallas en cadenas de decisión dentro del consorcio o del servicio técnico.
Además de la operatoria inmediata, está la cuestión de los controles preventivos: quién certifica las revisiones, con qué periodicidad se realizan y qué registros quedan a disposición de vecinos y del municipio. No hay en la nota un dato público que permita comparar la frecuencia de estas fallas con meses o años anteriores en la ciudad; esa ausencia de estadísticas públicas dificulta evaluar si se trata de un caso aislado o de una tendencia.
¿Qué pueden hacer vecinos, consorcios y el Estado?
Primero, las recomendaciones prácticas: mantener la calma, no intentar abrir o manipular el ascensor, avisar al servicio técnico y, si el aparato no responde, comunicarse con los bomberos como soporte. Eso fue lo que hicieron en este caso y permitió un rescate seguro en 15 minutos, según Juan José Roger (Telenoche, El Tres). Desde la perspectiva comunitaria vemos que la prevención depende de dos vértices: el cumplimiento responsable por parte de empresas de mantenimiento y la existencia de controles municipales que fiscalicen y publiquen registros.
Pedimos presencia estatal sostenida en dos niveles: exigencia y control de inspecciones técnicas, y protocolos claros de emergencia para consorcios. La intervención de Bomberos Voluntarios fue la respuesta adecuada, pero el tiempo previo de 90 minutos de encierro expone la necesidad de mecanismos de alerta más ágiles. En resumen, este episodio refuerza la urgencia de controles periódicos y transparencia sobre el mantenimiento de ascensores para evitar que el susto vuelva a repetirse.