El Operativo Verano de la Provincia, desplegado entre el 22 de diciembre de 2025 y el 1° de marzo de 2026, controló 178.000 vehículos y realizó 156.392 tests de alcoholemia, según datos de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV). El informe oficial sintetiza la tarea en más de 20 puestos en corredores estratégicos y subraya la intención de “estar presentes en cada viaje” durante la temporada de mayor circulación.
¿Qué dicen los números?
Los registros oficiales permiten leer la magnitud del operativo: 156.392 controles de alcoholemia y 1.289 resultados positivos, de los cuales 675 fueron sancionables por superar los límites vigentes, según la APSV. Eso implica que el 52,4% de los positivos derivaron en sanción (675/1.289, cálculo propio sobre datos oficiales). Si se toma la duración del operativo —70 días entre el 22/12/2025 y el 1/3/2026—, los controles equivalen a un promedio de unos 2.234 tests de alcoholemia por día y cerca de 2.543 vehículos controlados por día (cálculo nuestro a partir de los datos de la APSV). Estos promedios ayudan a dimensionar recursos humanos y logísticos requeridos para mantener puestos las 24 horas.
¿Alcanza con controlar o falta una estrategia integral?
El operativo produjo 28.506 actas en total: la falta de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) fue la infracción más frecuente con 11.988 actas, seguida por 1.662 casos de no uso de cinturón y 1.636 por falta de comprobante de seguro obligatorio, de acuerdo a la APSV. La RTO representa aproximadamente el 42,1% de las actas labradas (11.988/28.506, cálculo propio). Estos números muestran que buena parte de las irregularidades no son solo conducta riesgosa al volante, sino también problemas de mantenimiento y documentación vehicular. Vemos, entonces, que la fiscalización es necesaria pero insuficiente: hacen falta políticas de acceso a controles técnicos, campañas de educación vial sostenidas y facilidades para que los conductores regularicen su vehículo sin que ello derive automáticamente en exclusión social.
¿Qué impacto tiene en la calle y en las personas?
El secretario de la APSV, Carlos Torres, destacó el trabajo de agentes que actuaron en distintas condiciones climáticas y horarios. Detrás de cada cifra hay familias en viaje, trabajadores que dependen del auto y agentes que realizan las inspecciones. Los 1.289 positivos no son solo estadísticas; implican riesgos evitados y, en algunos casos, sanciones que afectan ingresos. Al mismo tiempo, los 11.988 vehículos sin RTO sugieren falta de acceso a talleres o demoras administrativas. Desde nuestra perspectiva editorial, sostenida por el axioma de presencia estatal, la fiscalización debería ir acompañada de programas de asistencia técnica, educación vial en escuelas y mejoras en infraestructura para reducir la siniestralidad a mediano plazo.
Qué queda por medir y exigir a las autoridades
El informe oficial ofrece números claros pero no todos los que necesita la sociedad para evaluar impacto y eficiencia: no se incluyen comparaciones con el mismo período del año anterior ni un desglose territorial por rutas o municipios que permita ver dónde se concentra el problema. Tampoco están en el comunicado indicadores de reducción de siniestros o heridos durante el operativo. Reclamamos transparencia en la rendición: que la Provincia publique datos desagregados por día, puesto y tipo de vía, y evalúe resultados contra metas concretas. Defendemos la continuidad de controles —con respeto a derechos y condiciones dignas para el personal— y políticas públicas integrales que vayan más allá del control puntual y promuevan viajes más seguros para todos.