Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compra registraron caídas interanuales en febrero, lo que confirma que el consumo sigue debilitado: supermercados -3,1% interanual; mayoristas -1,2% interanual; shoppings -2,1% interanual, según el INDEC.

¿Qué dicen los números?

Los tres relevamientos del INDEC muestran una misma dirección: menos volumen de compras pese a aumentos nominales. En supermercados las ventas totales cayeron 3,1% interanual en febrero y el acumulado del primer bimestre quedó en -2,1% contra igual período de 2025, según el INDEC. A precios corrientes, las ventas nominales de supermercados sumaron $2.214 millones (+23,5% interanual a precios corrientes) y el ticket promedio fue $35.058 (+27,9% interanual), lo cual indica que la suba es por precios, no por cantidad. En autoservicios mayoristas las ventas bajaron 1,2% interanual y el acumulado del año mostró apenas +0,1% contra 2025; las ventas totales alcanzaron $329.001 millones (+23,6% interanual), con ticket promedio $44.110 (+23,7% interanual), según INDEC. En shoppings la caída interanual fue 2,1% y el acumulado bimestral -1,1%; en la Ciudad de Buenos Aires las ventas en el rubro sumaron $136.908 millones (+23,6% interanual), según INDEC.

¿Por qué no repunta el consumo?

Los datos permiten una lectura clara: suben los precios, bajan los volúmenes. El INDEC muestra que los rubros con mayores aumentos de precios fueron las carnes (supermercados +46,9% interanual; mayoristas +62,2% interanual) y verdulería/frutería (+37% en supermercados), con fuerte impacto en la canasta básica. Al mismo tiempo, la forma de financiación del consumo marca un cambio estructural: en supermercados las tarjetas de crédito explicaron 43,6% de las ventas (INDEC), mientras que en mayoristas los “otros medios” concentraron 31,9% —señal de mayor uso de transferencias, billeteras y pagos alternativos. Mes a mes hay matices: supermercados mostraron un incremento mensual de 0,3% contra enero 2026, pero los shoppings cayeron 1,8% mensual y acumulan nueve meses con pérdida interanual, según INDEC. En suma: ingresos reales comprimidos, precios que corren por delante y mayor endeudamiento de los hogares limitan la recuperación del gasto.

Qué debería hacer la provincia (y qué exigimos)

Desde la provincia deben priorizar medidas de corto y mediano plazo que acompañen a familias y comercios sin profundizar desequilibrios fiscales. Primero, transparencia: exigimos que toda transferencia, subsidio o incentivo a comercios y pymes venga acompañada de auditoría y resultados esperados, como ya planteamos respecto a incentivos industriales y apoyo a Rosario. Segundo, medidas focalizadas: asistencia para capital de trabajo a pymes, programas de sostén de empleo local y alivio tributario temporal condicionado a mantener salarios y planteles. Tercero, proteger ingresos públicos: las negociaciones salariales del sector público deben buscar no perder frente a la inflación, porque el salario público y docente sostienen el consumo en muchas localidades. Cuarto, monitoreo del crédito al consumo: la alta participación de tarjetas de crédito (43,6% en supermercados) obliga a coordinar con la Nación límites y reglas claras para evitar sobreendeudamiento. Finalmente, pedimos que la Provincia publique series desagregadas por departamentos para monitoreo local y evaluación de impacto, porque sin datos locales no hay política eficaz.

La recuperación del consumo no será automática: requiere combinar estabilización de precios, protección de salarios y medidas fiscales transparentes y focalizadas que lleguen a quienes venden y compran en la economía real, no solo anuncios.