Este viernes 10 de abril, a las 9.30, más de 500 chicos y chicas de nivel inicial asistirán a una función del programa ‘Primera vez al cine’ en el Cine Monumental, San Martín 993, según informó el Concejo Municipal y lo publicó Sin Mordaza el 9/4/2026.
¿Qué es ‘Primera vez al cine’ y quiénes participan?
‘Primera vez al cine’ es una propuesta del Concejo Municipal que, por sexto año consecutivo, lleva a estudiantes a disfrutar de una experiencia cinematográfica colectiva. Según la convocatoria oficial citada por Sin Mordaza, en esta edición participarán alrededor de 500 niños y niñas de nivel inicial provenientes de 8 jardines y espacios educativos: Dailan Kifki, N°1400, El Jacarandá, María de Los Ángeles Rodríguez de Rosas, Juana Elena Blanco N°57, Ceibo en Flor, Jardín Zona Cero y Jardín 377. La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, acompañará la función y se proyectará la película ‘HOPPERS: Operación Castor’. La organización señala que el objetivo es promover el acceso a espacios culturales y de entretenimiento para inicial, primario, secundario y educación especial.
¿Por qué importa llevar el cine a las escuelas?
Llevar chicos y chicas al cine no es solo una salida: es una forma de acceso a la cultura que dialoga con la educación formal. Al reunir a 500 participantes en una sala común, el programa crea una experiencia compartida que muchas familias no podrían costear por separado. Además, el hecho de que sea la sexta edición consecutiva —es decir, que el programa se implementa desde 2021, según el Concejo Municipal— muestra continuidad, aunque esa continuidad no siempre equivale a cobertura o escalabilidad. Desde nuestra lente territorial y social, estas funciones ocurren en barrios donde la oferta cultural es escasa y la presencia estatal fluctuante. Por eso observamos que la actividad es valiosa, pero hay que pensarla integrada a políticas educativas y culturales sistemáticas.
¿Alcanza con funciones puntuales o hace falta una política sostenida?
Las funciones puntuales, como la de este viernes, cumplen una función concreta: amplían el horizonte de chicos y docentes y generan memorias colectivas. Pero una actividad anual o esporádica no sustituye procedimientos y recursos permanentes. Si el programa llega a 500 participantes en esta función y a 8 jardines identificados, es importante preguntarse cómo se amplía esa red: cuántas escuelas quedan afuera, qué barreras de transporte existen y cómo se incorpora la actividad al currículo. Desde la perspectiva institucional, corresponde evaluar presupuestos y líneas de acción. No siempre contamos con cifras públicas sobre inversión municipal en cultura escolar; en esos casos, lo responsable es pedir transparencia y planificación con metas claras.
Qué pedimos y qué puede hacer el Concejo y las escuelas
Vemos el valor de la iniciativa y, por eso, exigimos que no sea un gesto aislado. Proponemos que el Concejo Municipal y el área de Cultura armen un calendario anual con al menos cuatro funciones escolares por cuatrimestre, financien el transporte cuando haga falta y registren participación por escuela para evaluar cobertura. También reclamamos inclusión explícita: el programa ya señala su alcance a educación especial; esa cláusula debe traducirse en accesibilidad real en cada función. Las autoridades provinciales y municipales pueden sumar capacitaciones para docentes sobre cine y alfabetización audiovisual. En lo inmediato, valoramos que este viernes, a las 9.30, más de 500 pibes vivan su primera experiencia en sala; pero reafirmamos que la solidaridad y los proyectos aislados no deben sustituir la presencia estatal sostenida en cultura y educación.