La actividad “Diego Maradona. Cultura masiva, cultura popular y praxis política” se realizará el viernes 10 de abril de 18:00 a 20:00 en el subsuelo de Puerto Joven (San Martín y el río); la entrada es gratuita y requiere inscripción previa, según informó El Ciudadano. La propuesta del Centro de Estudios Latinoamericanos Ernesto Che Guevara (CelCHE) funciona como punto de partida de la serie ‘Cultura de Masas’ dentro del ciclo anual ‘Alquimias Epistemológicas’ y contará con las expositoras Bárbara Pistoia y Painé Nocetti, dos voces del campo cultural local. Vemos en la convocatoria una oportunidad para pensar la figura pública más allá del relato individual y para exigir que esas discusiones no queden en un sótano una vez que termina el desayuno.

¿Qué propone el laboratorio y quiénes participan?

La actividad propone mover el foco de la biografía a las tensiones simbólicas que atraviesan la nación y lo popular, y lo hace a través de ensayo, cruce de lenguajes y discusión colectiva, según la convocatoria del CelCHE; la jornada tendrá dos horas de duración y dos expositores principales, Pistoia y Nocetti, que vienen del ensayo y la producción radial, respectivamente. Al proponer a Maradona como figura plebeya en disputa, el laboratorio plantea preguntas sobre cómo se construyen los ídolos en la era de la mediatización global y qué lugar ocupan las culturas populares en la producción de sentido. Esta lectura no es un elogio acrítico ni una condena automática: busca abrir el debate sobre afectos colectivos, conflictividades sociales y representaciones nacionales. A seis años de su muerte en 2020 (según registros periodísticos), la figura del Diez sigue siendo una llave para pensar cultura y política en la Argentina.

¿Por qué importa pensar a Maradona desde la cultura y la política?

Pensar a Maradona como fenómeno cultural permite analizar cómo se ensamblan medios, mercado, sensibilidades populares y demandas políticas: su figura condensa afectos que exceden al individuo y hablan de desigualdad, pertenencia y representación, algo central para comprender la vida pública. Las culturas populares no son un repertorio estático; son prácticas que resisten y se reinventan aun en contextos de alta mediatización, y una charla como esta busca mapear esas prácticas desde el saber producido localmente. Además, intervenir en espacios académicos o de formación cultural es una forma de devolverle a los barrios y a los trabajadores culturales el lugar de interlocutores, no solo de audiencias. Por eso la presencia del CelCHE y de voces locales en Puerto Joven importa: trae la discusión al territorio y no la deja únicamente en los medios nacionales.

Políticas culturales: continuidad y condiciones materiales

Valoramos iniciativas como este laboratorio, pero insistimos en que la discusión pública se traduzca en políticas sostenidas: no alcanza con ciclos aislados ni con eventos puntuales; hacen falta partidas operativas, programas de continuidad, remuneraciones para creadores y espacios con condiciones técnicas y de seguridad. A nivel municipal, la paritaria anunció un aumento acumulativo del 19,3% hasta mayo, según una nota reciente del medio local, pero los aumentos salariales no reemplazan políticas culturales específicas ni partidas presupuestarias para producción y mantenimiento de salas. Reclamamos, entonces, que la presencia del Estado sea sostenida: que el debate intelectual se acompañe de presupuesto, capacitación, compra pública de bienes culturales y circuitos de divulgación que lleguen a las escuelas y barrios. Así se evita que la reflexión sobre lo popular quede solo como ejercicio intelectual y se convierte en herramienta concreta para fortalecer la cultura local y el trabajo cultural remunerado.

Cerramos señalando que iniciativas como la del CelCHE funcionan como espacios necesarios de pensamiento crítico en la ciudad, pero la sostenibilidad de ese pensamiento depende de decisiones públicas; el desafío es que estos laboratorios formen parte de una política cultural que garantice continuidad, condiciones materiales para artistas y accesibilidad para el público, no solo episodios aislados en la agenda.