Hallaron una granada FMK 2 entre expedientes archivados en la Unidad Fiscal N.º 150, ubicada en Avenida Alberdi 1100 de San Jorge, durante un relevamiento efectuado el 10 de marzo de 2026. La Brigada de Explosivos de la Policía de Santa Fe intervino y secuestró el artefacto, que fue trasladado a la sede central para un análisis técnico exhaustivo, según el parte oficial y fuentes policiales.
Qué encontraron y cómo actuó la policía
El hallazgo ocurrió mientras personal de la Unidad Fiscal N.º 150 realizaba un inventario de elementos secuestrados en una causa desestimada, según contaron fuentes policiales al MPA. Al detectar un objeto con apariencia de granada se solicitó inmediatamente la colaboración de la Brigada de Explosivos de la Policía de Santa Fe. Los peritos confirmaron que se trataba de una granada modelo FMK 2, según el parte oficial, y procedieron al secuestro preventivo.
El edificio de la fiscalía está en Avenida Alberdi 1100 y el procedimiento se registró el 10/03/2026, datos que figuran en la comunicación institucional. Tras las pericias iniciales los especialistas observaron que el dispositivo estaba pintado de negro brillante sobre una capa de pintura amarilla y que carecía de detonador y de otras piezas, por lo cual se decidió su traslado a la sede central para un despiece completo y análisis técnico. La presencia de la Brigada mostró reacción institucional inmediata, pero el episodio dejó preguntas sobre protocolos de custodia.
¿Representaba un peligro real? ¿Qué dirán los peritos?
Las primeras observaciones oficiales describen la ausencia del detonador y la posible falta de la carga original de compuesto B —una mezcla de exógeno y TNT—, según el parte de la Brigada de Explosivos. Eso sugiere, en principio, un riesgo menor que el de una granada operativa, pero la confirmación depende del despiece y los análisis químicos que realizará la sede central de la fuerza en Santa Fe.
El modelo identificado, FMK 2, incluye ese número en su denominación y será clave para comparar piezas faltantes y trazabilidad, según explicaron fuentes policiales. La pericia buscará determinar si el artefacto fue desactivado intencionalmente, alterado para su almacenamiento o si por el contrario llegó incompleto por errores en la cadena de custodia. Mientras tanto, se adoptaron medidas de seguridad preventivas y el objeto permanece bajo custodia especializada.
Qué plantea esto sobre la custodia de pruebas y la presencia estatal
Que una granada llegue a un depósito de pruebas plantea dudas sobre controles internos. La investigación abierta intentará establecer el origen del elemento dentro de las causas archivadas, pero el episodio también obliga a mirar los procedimientos: registro de ingresos, ubicación de objetos peligrosos y revisiones periódicas. Exigimos que esas preguntas se contesten con documentación verificable y con medidas correctivas claras.
No es anecdótico: cuando archivos y depósitos no se auditan sistemáticamente, aumentan los riesgos para trabajadores y para la comunidad. Además, la capacidad de respuesta depende de recursos humanos y técnicos; en ese punto remitimos a debates sobre vacantes y reorganización en el sistema judicial. Por ejemplo, propuestas públicas recientes mencionan la cobertura de 313 vacantes en el ámbito judicial provincial, lo que es relevante para pensar recursos y controles (ver nota previa sobre vacantes del MPA).
El hallazgo en San Jorge es un recordatorio: la seguridad no es sólo reacción policial, sino prevención administrativa. Pedimos transparencia en la investigación, auditorías en los depósitos de pruebas y protocolos claros de custodia que incluyan inventarios periódicos y registros digitales trazables. Sin esos pasos, vemos que episodios como este pueden repetirse sin que nadie rinda cuentas.
En lo inmediato, la prioridad es el peritaje técnico y la determinación del origen del artefacto. En lo estructural, exigimos al MPA y a las autoridades provinciales que publiquen un plan de revisión de depósitos y cadena de custodia, con plazos y responsables. No basta con retirar un objeto: hace falta entender cómo llegó ahí y evitar que vuelva a pasar.