El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el USCIS actualizaron el modo en que el sistema SAVE verifica el estatus migratorio de beneficiarios de libertad condicional (parole) y del Estatus de Protección Temporal (TPS). Según el comunicado citado por La Nación, la instrucción permite que SAVE utilice documentos relacionados —como EAD y formularios I‑797/I‑94— para comprobar estatus y autorizaciones de empleo, y establece pasos de verificación adicionales cuando un estatus no aparece en la primera respuesta.
¿Qué cambió exactamente en el proceso de verificación?
Vemos tres novedades prácticas. Primero, SAVE podrá usar documentación asociada (EAD u otros) para confirmar TPS o solicitudes pendientes, en vez de depender solo de registros electrónicos, según USCIS. Segundo, si se abre un caso SAVE para una persona cuyo parole expiró o fue cancelado, el sistema obliga a una verificación en dos fases y eventualmente una tercera para determinar autorización de trabajo, según DHS. Tercero, el DHS reiteró que la libertad condicional CHNV (Cubanos, Haitianos, Nicaragüenses, Venezolanos) sigue reglas específicas y puede terminarse por escrito si se cumple el propósito inicial. El cambio es operativo: obliga a las agencias a seguir un protocolo más detallado antes de emitir una respuesta final.
¿Qué significa esto para venezolanos y beneficiarios de TPS en la práctica?
Para beneficiarios venezolanos hay un dato concreto: los documentos de autorización de empleo (EAD), formularios I‑797 y I‑94 emitidos con fecha de vencimiento hasta el 2 de octubre de 2026 mantendrán validez, según USCIS. Esto implica una extensión práctica frente a vencimientos previstos para principios de 2025 (por ejemplo, documentos con fecha anterior al 5 de febrero de 2025 se contemplan en la resolución actual). En términos cotidianos, SAVE podrá verificar la existencia de un TPS aprobado mediante esos documentos y evitar respuestas prematuras de “sin estatus” mientras el proceso judicial o administrativo avanza. Para quienes dependen de autorización de trabajo, la instrucción implica continuidad administrativa hasta al menos esa fecha.
¿Qué riesgos o vacíos quedan para las agencias y las personas?
El nuevo flujo reduce errores en la primera respuesta, pero también deja responsabilidades: si una verificación manual resulta en “sin estatus”, la persona debe solicitar una verificación adicional para que el caso avance. Eso puede generar demoras en el acceso a servicios o empleos si las agencias no cuentan con protocolos internos rápidos. Además, la resolución deja abierta la posibilidad de terminaciones anticipadas de parole por escrito, lo que demanda transparencia del DHS en notificaciones. En la práctica, exige mayor capacitación a las agencias SAVE —que manejan verificaciones para beneficios— y una coordinación entre oficinas que reciben solicitudes y el sistema federal.
¿Qué debería hacer un solicitante o una agencia en Argentina o la región?
Recomendamos tres pasos claros: 1) conservar y presentar cualquier EAD, I‑797 o I‑94 con fechas hasta el 2/10/2026, ya que USCIS los toma como prueba; 2) ante una respuesta de “sin estatus”, pedir de inmediato la verificación adicional y documentar el pedido; 3) las agencias deben actualizar sus protocolos internos y capacitar personal sobre los tres pasos de SAVE para evitar rechazos automáticos. Para quienes trabajan con migrantes en la región, es clave recordar que estas son instrucciones operativas del DHS y aplican a cómo SAVE responde, no son cambios automáticos de estatus legal sin la determinación administrativa correspondiente.