Alicia Kozameh presentará El séptimo sueño el miércoles 15 de abril a las 18 en la sala Angélica Gorodischer del piso 4 de la Biblioteca Argentina (Roca 731, Rosario). La autora viaja desde Los Ángeles, donde reside y enseña en Chapman University, para participar de la charla que acompaña la edición crítica nacional publicada por Alción Editora (Córdoba).

¿Qué es El séptimo sueño y por qué importa?

El séptimo sueño reúne seis sueños que Kozameh tuvo mientras estuvo detenida entre septiembre de 1975 y diciembre de 1978, primero en el sótano de la Jefatura de Policía de Rosario y luego en la cárcel de Villa Devoto, según informó El Ciudadano. La edición crítica que se presenta incluye tres estudios preliminares, entre ellos los de María Semilla Durán (Universidad de Lyon) y Enrique Foffani, y un ensayo de Erna Pfeiffer (Universidad de Graz). Kozameh es autora, según la misma fuente, de nueve novelas, seis poemarios y dos libros de cuentos; su primer capítulo premiado ganó el premio Crisis en 1986 y la novela que lo contiene se publicó en 1987, apenas un año después del reconocimiento. Esa trama de premios, reediciones y amenazas explica por qué su obra se lee hoy tanto desde la literatura del lenguaje como desde el trabajo de la memoria política.

¿Por qué presentar esta obra en Rosario ahora?

Rosario no es un lugar neutro en la biografía de Kozameh: estudió Filosofía y Letras en la UNR y fue detenida en la ciudad, datos que vuelven la presentación una recuperación territorial de la memoria. La cita en la Biblioteca Argentina, un espacio municipal en Roca 731, subraya la centralidad de las instituciones culturales públicas para sostener relatos que la represión intentó borrar. La autora fue liberada en la Nochebuena de 1978 y 1980 pudo exiliarse, según El Ciudadano; esos hitos, 24 de diciembre de 1978 y 1980, marcan una cronología de violencia y expatriación que atraviesa su obra. Traer hoy esa novela —hasta ahora inédita en su forma crítica sobre ciertos pasajes— permite que vecinos, estudiantes y lectores recuperen testimonios escritos en un cuaderno carcelario que la propia autora logró sacar al ser liberada.

Memoria, literatura y responsabilidad institucional

La presentación en una sala municipal obliga a pensar la relación entre la literatura de la dictadura y las políticas culturales locales. No hablamos solo de un acto de firma: hablamos de políticas públicas que sostengan archivos, bibliotecas y acceso gratuito a la palabra de quienes sufrieron la represión. La trayectoria de Kozameh —docente en Chapman University desde 2008 y con actividad docente previa en Santa Monica College entre 2000 y 2010, según El Ciudadano— muestra además la circulación transnacional de la memoria. En términos prácticos, el Estado municipal dispone de espacios que en 2026 siguen siendo necesarios para garantizar difusión y discusión pública de obras que trabajan el pasado reciente. Exigir presencia estatal en la cultura no es ornamentación: es garantizar que relatos como los de Kozameh lleguen a escuelas, universidades y barrios donde la palabra testimonial sigue siendo herramienta de reparación.

Lectores y vecindad: qué esperar de la presentación

La charla tendrá participación de académicos y de la narradora Beatriz Vignoli; esos interlocutores configuran un cruce entre la crítica académica y la recepción barrial. Para quienes acompañan la agenda de derechos humanos en la ciudad, el dato es claro: estas presentaciones son oportunidades para vincular literatura y memoria institucionalizada. Observamos, además, que la obra de Kozameh, traducida a varios idiomas y reconocida internacionalmente, vuelve a colocar en Rosario una conversación sobre el pasado reciente, sus silencios y sus formas de inscribir la esperanza. La propuesta es sencilla: escuchar a la autora, leer la edición crítica y sostener con políticas públicas que espacios como la Biblioteca Argentina no sean la excepción sino la regla en la circulación de la memoria.