En Rosario se lanzó oficialmente el Torneo del Interior A 2026, la competencia federal de clubes que reunirá a 32 equipos entre las categorías A y B, comenzando el 28 de marzo y con la final prevista para el 3 de octubre, según la UAR. La presentación contó con la presencia del presidente de la UAR, Gabriel Travaglini, y con los 16 capitanes de los equipos que jugarán en la máxima categoría. La UAR además programó la Asamblea para el 26 de marzo en la ciudad, lo que convirtió a Rosario en centro político del rugby argentino por 48 horas.
¿Qué anunció la UAR y cuál es la novedad central?
La principal novedad es la jerarquización del Torneo del Interior: desde 2025 la UAR estrenó un formato en ventanas y en 2026 reforzó la programación para que los partidos decisivos se jueguen después de la conclusión del Super Rugby Americas, con la intención de que los clubes cuenten con sus mejores jugadores en instancias claves. El certamen tendrá 16 equipos en el TDI A y 16 en el TDI B, divididos en cuatro zonas de cuatro clubes cada una, según la UAR. Tras la pandemia, el Nacional de Clubes quedó reducido a un solo partido —el campeón del Interior contra el campeón de Buenos Aires— lo que motivó a la UAR a darle mayor peso al TDI. Vemos en este movimiento un intento claro de recuperar competitividad y visibilidad para el rugby federal, pero la medida solo cumple su promesa si viene acompañada de recursos y logística adecuados.
¿Cómo cambia el calendario y por qué importa para el interior?
El cambio de calendario responde a una demanda recurrente de los clubes: permitir que los jugadores que participan en certámenes profesionales estén disponibles para las etapas definitorias del TDI. La UAR informó que la planificación incluye más partidos después del Super Rugby Americas; es una respuesta directa a las encuestas realizadas a entrenadores y capitanes. Para los clubes del interior, esto puede traducirse en mayor calidad de juego, mejor cobertura mediática y potencial aumento de sponsors locales; sin embargo, también incrementa costos operativos: viajes, alojamiento y logística en un calendario que ya convive con torneos provinciales. Recordamos que Duendes (Rosario) es el club con más títulos en el certamen —cinco campeonatos (2003, 2009, 2012, 2013, 2022), según la UAR— y que clubes como Old Resian ascendieron desde la B tras mejorar su posición regional. La oportunidad es real; la pregunta es si las economías de los clubes del interior acompañan el salto.
Impacto sobre Rosario y los clubes del interior
Rosario aporta cuatro clubes al TDI A: Duendes, GER, Jockey Club Rosario y Old Resian. Duendes fue semifinalista en las últimas dos ediciones y campeón en 2022; GER obtuvo su único título en 2019, mientras que Jockey Club Rosario suma dos estrellas (2000 y 2022). Para la ciudad, ser sede del lanzamiento y de la Asamblea potencia su rol institucional y mediático. Pero el impacto material en cada club dependerá de la capacidad de atraer recursos: venta de entradas, derechos de TV y sponsors. La UAR anunció televisación de partidos y producción de fotos como parte de la puesta en valor; eso puede aumentar ingresos, aunque la distribución de esos recursos entre clubes del interior y las uniones regionales será clave. Observamos que sin una política explícita de redistribución, los beneficios pueden concentrarse en clubes con mayor base social y estructura, dejando a otros con la carga de mayores costos.
Desafíos pendientes: financiamiento, protocolos y calendario sostenible
Jerarquizar un torneo federal obliga a resolver tres pendientes: financiamiento, seguridad y medicina deportiva. En materia de medicina y minutos, nuestras posiciones recientes sobre la gestión de cargas y protocolos en fútbol siguen vigentes para el rugby: reclamamos planificación médica y de minutos por parte de los clubes y coordinación entre dirigencia y cuerpos técnicos. La UAR dijo haber tomado medidas de calendario para 2026; ahora debe acompañar con recursos para viajes y estándares de seguridad en estadios y traslados. También hay una cuestión dirigente: la Asamblea del 26 de marzo renovará autoridades y será momento para que las nuevas gestiones expliquen cómo se financiará la televisación prometida y qué montos llegarán a cada club. Si el objetivo es que el TDI sea plataforma de crecimiento para jugadores y entrenadores, como dijo Víctor Luna, entonces la UAR debe presentar cifras claras de inversión y un plan de apoyo al interior; sin esos números, la jerarquización podrá quedar en titular.
Conclusión
Valoramos el paso adelante en la visibilidad y el formato del Torneo del Interior, y celebramos que Rosario sea el epicentro de este relanzamiento. Pero repetimos que la ambición debe acompañarse con planificación financiera, logística y protocolos de seguridad y salud, en coordinación entre UAR, uniones y clubes. Solo así la promesa de más competitividad se traducirá en oportunidades reales para el rugby del interior, y no en una carga adicional para quienes hacen el deporte en el territorio.