Los trabajadores municipales nucleados en la Festram acordaron un aumento salarial acumulativo de 19,3% hasta mayo, según informó el gremio y fue difundido por Sin Mordaza (4/4/2026). El pacto suma una recomposición correspondiente a 2025 del 3% que impacta desde enero de 2026 y un incremento adicional de 12,9% pagadero en tres tramos: 5,3% en febrero, 4,6% en abril y 3% en mayo.
¿Qué contiene exactamente el acuerdo?
El acuerdo, comunicado por Festram y reproducido por Sin Mordaza, tiene dos componentes: una recomposición del 3% por 2025 que se aplica sobre los salarios de enero de 2026, y un tramo del 12,9% que se pagará en tres cuotas (5,3% en febrero, 4,6% en abril y 3% en mayo). En conjunto, Festram lo presenta como un 19,3% acumulativo hasta mayo de 2026. El gremio destacó que el aumento será “totalmente remunerativo y bonificable” y que no se aplicarán descuentos por adhesiones a medidas de fuerza; además, informó que se reintegrarán descuentos ya practicados. Estos datos provienen del comunicado sindical citado por Sin Mordaza (4/4/2026).
¿Cómo impacta esto en los bolsillos municipales?
El incremento afecta también al Salario Mínimo Garantizado (SMG): Festram informó que pasará a $878.000 en febrero, $950.000 en marzo y $975.000 en mayo; sumando presentismo, el sueldo mínimo de bolsillo se estima en $1.065.000 en mayo (Festram, Sin Mordaza, 4/4/2026). Esta secuencia representa un aumento nominal del SMG de $97.000 entre febrero y mayo, y una suba real dependerá de la evolución de precios en esos meses. Observamos que la pauta es escalonada: una porción se reconoce por 2025 y la otra se distribuye en el primer cuatrimestre de 2026, lo que implica mejoras graduales para los ingresos de planta municipal.
¿De dónde saldrá la plata y qué implica fiscalmente?
El acuerdo no detalla en el comunicado provincial o municipal la partida presupuestaria que absorberá el gasto adicional. Vemos un riesgo fiscal para municipios con cuentas ajustadas: la recomposición puede requerir reasignaciones en gastos corrientes o mayores transferencias provinciales. En ese punto, la cuestión clave es la transparencia: los intendentes y presidentes comunales deben explicar si el aumento se cubre con reservas, recorte de inversión o envío extraordinario de la provincia. Apoyamos procesos municipales participativos, pero exigimos claridad presupuestaria y asistencia técnica pública para que la autonomía local sea efectiva — ver nota sobre la convocatoria a vecinos para Carta Orgánica como ejemplo de participación (https://diariosantafe.com.ar/politica/perez-convoca-a-vecinos-para-redactar-su-carta-organica-tras-2026-04-07).
Perspectiva política, jubilados y recomendaciones institucionales
Políticamente, el acuerdo satisface una demanda sindical y reduce tensión social en el corto plazo, pero abre preguntas sobre sostenibilidad y prioridades. Desde nuestra posición: las paritarias deben ganarle a la inflación; por eso pedimos que el gobierno local y provincial publiquen el cálculo del costo fiscal y la fuente de financiamiento. Festram también exigió que los porcentajes se trasladen a los jubilados de las cajas municipales y a la Caja de Jubilaciones y Pensiones de la provincia; esa disposición requiere que las autoridades de cada caja informen el impacto actuarial y presupuestario. Recomendamos tres pasos claros: 1) publicar el costeo del acuerdo por municipio, 2) detallar partidas y mecanismos de cobertura en el presupuesto 2026, y 3) garantizar control legislativo y auditoría pública sobre reintegros por descuentos ya aplicados. La transparencia fiscal no es un adorno: es la condición para que una mejora salarial sea real y sustentable.