El Gobierno de Santa Fe inauguró la nueva red de agua potable en la comunidad mocoví de Barrio Cacique Colashii, en Los Laureles (departamento General Obligado), una obra que según el comunicado oficial implicó una inversión provincial cercana a 70 millones de pesos (Gobierno de Santa Fe / Sin Mordaza, 5/4/2026). Tras más de 40 años de asentamiento sin acceso a suministro domiciliario seguro, las familias del barrio podrán abrir una canilla por primera vez.
¿Qué se hizo exactamente?
La intervención incluyó la instalación de una cisterna de 10.000 litros y un sistema de presurización en línea con bomba vertical para asegurar la presión de la red (Secretaría de Agua y Saneamiento, comunicado oficial). Además se colocaron bebederos públicos, un macromedidor de caudal y se entregaron 30 tanques de agua individuales a las viviendas (Gobierno de Santa Fe / Sin Mordaza, 5/4/2026). Estas cifras permiten dimensionar la escala: la cisterna de 10.000 litros funciona como reserva estratégica y el macromedidor facilitará el control del suministro y la detección de pérdidas. La obra, según sus responsables, fue diseñada para garantizar continuidad y presión adecuada, dos variables clave para que el servicio sea realmente utilizable en el día a día.
¿Por qué importa esta obra para el norte santafesino?
La llegada del agua potable a una comunidad que pasó cuatro décadas sin suministro domiciliario no es solo una mejora técnica; cambia índices básicos de salud pública y calidad de vida. El secretario Leonel Marmiroli señaló que el acueducto es de “máxima calidad” y que el acceso al agua segura impactará en la salud de la población (Secretaría de Agua y Saneamiento). El presidente comunal José María Zorzón afirmó que el 90% de los pedidos de las familias tenían relación con el agua, lo que demuestra que la obra responde a una demanda prioritaria (Sin Mordaza, 5/4/2026). Para las economías rurales del norte, el agua segura reduce enfermedades, baja costos de atención y permite una mejor organización doméstica y productiva.
Gestión y prioridades: ¿llegó la presencia estatal o es intervención aislada?
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó la presencia del Estado como prioridad y vinculó la obra a la política provincial de llegar con infraestructura básica al norte (Gobierno de Santa Fe / Sin Mordaza, 5/4/2026). Vemos con interés esas declaraciones, pero reclamamos planificación y transparencia en la ejecución: una inversión de aproximadamente 70 millones de pesos exige rendición de cuentas claras sobre cronograma, proveedores, y mantenimiento futuro. Es imprescindible que estos recursos se acompañen de contratos públicos accesibles, controles técnicos y participación comunitaria en la gestión del servicio. Sin esas garantías, las obras corren el riesgo de ser hitos comunicacionales en lugar de mejoras sostenibles para el interior.
Qué falta y qué debería seguir: mirada de corto y mediano plazo
La obra cubre la etapa de infraestructura física, pero ahora comienza la fase clave: operación y mantenimiento. La cisterna de 10.000 litros y los 30 tanques individuales requieren programas de inspección periódica y presupuesto operativo. Reclamamos que la provincia publique indicadores de funcionamiento (presión promedio, continuidad horaria, calidad microbiológica) y compromisos de inversión anual. Además, la capacitación de la comunidad y la presencia de figuras de control local aumentan la sostenibilidad. En resumen, celebramos que después de 40 años haya agua en Barrio Cacique Colashii, pero insistimos en que la transformación sea durable: transparencia, planificación y participación deben acompañar cada obra para que las ventajas lleguen y se mantengan en el tiempo.