Se inauguró el paseo Costa Nueva frente al río Paraná el 27 de febrero de 2026, una obra que las autoridades locales y provinciales presentan como parte de los festejos por los 300 años de Rosario y que, según el gobernador, se ejecutó en un año (El Ciudadano, 27/2/2026). La pieza más comentada es “El Aura”, una cubierta reflectante que promete interacción lumínica con el Monumento a la Bandera.
¿Qué inauguraron y por qué importa?
Costa Nueva es un tramo de costanera renovada entre La Fluvial y el Parque España que quedó formalmente habilitado el 27/02/2026 (El Ciudadano, 27/2/2026). Es relevante en clave urbana porque recupera un sector que —según el propio intendente— estuvo “abandonado” y con socavones, y ahora busca articular espacios públicos, equipamiento cultural y propuestas para turistas durante el año del tricentenario (300 años) de la ciudad (El Ciudadano, 27/2/2026).
La obra cobra sentido por su potencial para ofrecer más espacio público a una ciudad que concentra, según el INDEC, cerca de 948.312 habitantes en el censo nacional 2010 (INDEC, Censo 2010). Esa escala demográfica convierte en relevante cualquier intervención en la ribera: no es solo estética, afecta movilidad, uso del tiempo libre y la economía local.
¿Quién pagó y por qué exigimos transparencia?
En la recorrida estuvieron el intendente y el gobernador y se mencionó un “acuerdo entre Provincia y Municipalidad” para ejecutar la obra (El Ciudadano, 27/2/2026). Sin embargo, el comunicado y la cobertura oficiales no detallan el monto total, la partida presupuestaria utilizada ni si hubo financiamiento externo o contratos por licitación pública.
Ese silencio fiscal es la pieza que obliga al análisis: cuando el Estado invierte en obra pública debemos saber de dónde sale cada peso, qué porción aporta la provincia y cuál el municipio, y si hay créditos o aportes privados. Exigimos esa información porque sin ella no es posible evaluar sostenibilidad presupuestaria ni comparar prioridades con otras partidas sociales o de seguridad.
Impacto urbano y social: oportunidades y preguntas
La recuperación de la ribera puede mejorar la calidad de vida si se complementa con mantenimiento, seguridad y accesibilidad. El proyecto incorpora equipamiento (una plataforma de leds, murales bajo la cubierta) pensado para eventos y turismo, lo que puede generar actividad económica en el corto plazo según la promesa oficial (El Ciudadano, 27/2/2026).
Pero hay riesgos: sin un plan operativo y presupuesto de mantenimiento, intervenciones de alto impacto inicial tienden a degradarse. Además, la mejora de la costa debe evaluarse frente a necesidades cotidianas: pavimento, transporte, salud y educación. Pedimos que se publique el presupuesto de mantenimiento anual y la evaluación de impacto social en los barrios linderos.
Lente político: ¿foto de gestión o cálculo electoral?
La imagen de dos fuerzas —municipal y provincial— juntas inaugurando una obra iconográfica tiene lectura política inevitable. La alianza visible en la apertura puede potenciar la imagen de gestión local y provincial en un año de agenda pública intensa; al mismo tiempo, es una señal de cooperación intergubernamental que, si se traduce en obras concretas, es positiva.
No obstante, la política pide cuentas: la sociedad debe conocer partidas, plazos de mantenimiento y cláusulas contractuales. Repetimos nuestra posición previa: apoyamos obras públicas que mejoren el espacio público, pero exigimos transparencia sobre el costo fiscal, las partidas y el impacto real en el poder adquisitivo y en la gestión cotidiana (posiciones previas, 27–28/02/2026). Solo con esos datos la ciudadanía podrá juzgar si Costa Nueva es una inversión estratégica o una puesta en escena.