Se trata de un conflicto institucional entre Unión y Racing por la liquidación de transferencias: la dirigencia tatengue sostiene que “o faltan 2 millones o nos están ocultando algo” sobre una operación que, según lo comunicado, habría sido de 10 millones (fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026). Vemos que el reclamo no es técnica menor: implica montos directos para la tesorería de un club del interior y una exigencia pública de documentación que debe resolverse en los ámbitos institucionales correspondientes.

¿Qué denuncian desde Unión?

La denuncia formal del prosecretario Horacio Coutaz apunta a inconsistencias en facturas y comprobantes relacionados con comisiones y empresas que, según su lectura, “no tenían relación con la operación” (fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026). En particular, la dirigencia tatengue entiende que le corresponde el 30% de la futura venta de Juan Nardoni —es decir, el 30% sobre lo que ingrese a Racing por esa transferencia— y que, si la operación fue de 10 millones, hay una diferencia de 2 millones que no aparece en la liquidación (30% y las cifras de 10 millones y 2 millones citadas por Coutaz, fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026). Además denuncian que se realizaron depósitos sin consulta —caso Balboa— lo que alimentó la pérdida de confianza entre clubes que, según Unión, habían mantenido una relación fluida en operaciones previas (fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026).

¿Qué puede hacer la AFA y qué plazos existen?

Unión anticipó que avanzará por la vía institucional y judicial dentro de la AFA y recordó que “los tribunales de AFA tienen plazos cortos” para resolver este tipo de presentaciones (fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026), por lo que la exigencia de pruebas y documentación debe ser atendida con celeridad y protocolo claro; la AFA puede requerir contratos originales, comprobantes bancarios y declaraciones de intermediarios para determinar si hubo omisión o error en la liquidación. Desde la perspectiva dirigencial y de gobernanza del fútbol, procesos de reclamo que se extienden sin transparencia dañan la legitimidad institucional y la predictibilidad de los mercados de transferencia, y ahí es donde reclamamos planificación y transparencia dirigencial en las designaciones y la gestión de contratos para proteger a jugadores y clubes (posicion editorial coherente con reclamos previos sobre transparencia en el fútbol regional).

Impacto económico y deportivo para Unión

Si se confirmara la versión de Unión, la diferencia señalada —2 millones sobre una operación que se anuncia como 10 millones— tendría un efecto directo en las cuentas del club, en la capacidad de inversión en plantel y en proyectos de infraestructura; el 30% reclamado sobre una futura venta, según Coutaz, representa un porcentaje contractual que en números equivaldría a 3 millones si la operación efectivamente fuera de 10 millones (30% de 10 millones = 3 millones; cifras citadas por Coutaz, fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026). Más allá del impacto contable, la disputa puede tensar relaciones entre clubes y generar presiones sobre jugadores y representantes; por eso es clave que cualquier diferencia se resuelva con la documentación bancaria y contractual correspondiente y no a través de versiones filtradas o comunicados partidarios que sólo envenenan la disputa.

Qué pedimos: transparencia y pasos concretos

Reclamamos medidas claras: primero, que Racing y Unión presenten de manera pública ante los tribunales de AFA y, en su caso, ante la justicia civil o comercial, los contratos completos y los comprobantes de pago que expliquen las comisiones y depósitos cuestionados (reclamo institucional citado por Coutaz, fuente: Sin Mordaza, 7/5/2026); segundo, que la AFA active auditorías o comisiones de fiscalización con plazos acotados y exigencias de prueba; tercero, que los clubes acuerden publicar sumarios o actas de conciliación para evitar que el conflicto se resuelva solo en disputas mediáticas. Mantener la coherencia con nuestras posiciones previas, reclamamos planificación y transparencia dirigencial para proteger a los jugadores, la legitimidad de los clubes y la sana administración del fútbol en la provincia y el país.