Rosario será sede el jueves 28 de mayo de una jornada del Plan de Desarrollo Federal de la Confederación Argentina de Básquet (CAB), destinada a la observación de juveniles nacidos en 2010 y 2011. La cita se realizará en Rosario Arena Sports y reúne a 55 chicos y chicas convocados para trabajos diferenciados por rama. (El Ciudadano, 24/5/2026).

¿Qué convoca la jornada en Rosario?

La CAB convoca a jugadores y jugadoras de las categorías 2010 y 2011 —en 2026, cohortes de 16 y 15 años respectivamente— para sesiones de entrenamiento y evaluación individualizadas. En total hay 55 nombres en la nómina publicada por El Ciudadano el 24 de mayo de 2026 (13 en masculino 2010; 16 en masculino 2011; 11 en femenino 2010; 15 en femenino 2011) (El Ciudadano, 24/5/2026). La jornada pretende ser parte del circuito nacional de captación que la CAB anuncia como continuidad de su estructura formativa. Vemos en estos llamados una oportunidad concreta: detección temprana, pero también el riesgo de que queden fuera chicos valiosos si no hay protocolos públicos y seguimiento longitudinal. Por eso el dato de 55 citados debe leerse junto a la obligación de transparencia en la selección.

¿Qué significa esto para el básquet del área rosarina y el interior?

Los citados representan a 21 clubes de la Asociación Rosarina de Básquetbol según la lista difundida (El Ciudadano, 24/5/2026). Eso muestra que el ecosistema local está activo: clubes como Náutico, Atlantic Sportsmen, Alumni Casilda y otros aparecen con múltiples representantes. Pero si la meta es desarrollo federal, debemos preguntar cómo se articula esto con el interior profundo de la provincia y con ligas como la Rafaelina o la Santafesina. La federación convoca en Rosario, la plaza regional más grande; sin embargo, la distancia y los costos de traslado pueden dejar fuera talentos de municipios más pequeños. Reclamamos que jornadas similares se programen con recursos para transporte y estadías, y con seguimiento que no termine en un listado de un día.

¿Cómo mejorar planificación y transparencia en el proceso de captación?

Primero: protocolos públicos. La comunidad tiene derecho a conocer criterios de evaluación, porcentaje de plazas por liga y calendario de seguimiento. Segundo: capacitación de evaluadores y registros de observaciones que acompañen al jugador durante al menos dos años. Tercero: financiamiento para que clubes formadores —que en muchos casos son amateurs— no pierdan a sus mejores juveniles por falta de apoyo. El Plan de Desarrollo Federal debe incluir metas cuantificables: por ejemplo, porcentajes de jugadores acompañados por 12 meses y números de jornadas en el interior por año. En ausencia de esos datos, reclamamos que la CAB haga públicos sus indicadores de gestión y resultados.

Mirada federal: sostenibilidad de clubes y calidad de las inferiores

Si queremos que la convocatoria sea algo más que una foto, necesitamos recursos para las bases. Los clubes de barrio sostienen la formación con voluntarios y presupuestos modestos; la lista de Rosario lo demuestra pero no garantiza igualdad de oportunidades para chicos de 200 o 300 km. Reclamamos partidas específicas, capacitación para entrenadores y una política de seguimiento médico y deportivo. Además, la transparencia en el uso de recursos y en la selección es clave para evitar sospechas y clientelismos. Mantenemos la posición que hemos defendido anteriormente: planificación, mirada federal y transparencia en básquet para que el deporte sea herramienta de desarrollo social y deportivo.