Messi es el futbolista mejor pago de la MLS en 2026: percibirá 28,3 millones de dólares en salario base, casi el triple que su escolta Heung‑min Son con 11,1 millones (según la MLSPA). Esta brecha numérica no solo mide ingresos individuales: mide decisiones de mercado, prioridades clubísticas y la necesidad de reglas claras sobre salarios y transmisión.
¿Qué dicen los números y quién los divulga?
La lista salarial publicada por la MLS Players Association (MLSPA) coloca a Lionel Messi primero con 28,3 M USD y a Heung‑min Son segundo con 11,1 M USD (según la MLSPA). El copropietario de Inter Miami, Jorge Mas, afirmó que si se incluyen patrocinios y participaciones comerciales Messi podría ingresar entre 70 y 80 M USD anuales (declaración citada en Associated Press por Ronald Blum). A nivel de club, Ronald Blum reportó que Inter Miami tiene una nómina total de 54,6 M USD, frente a los 32,7 M USD de LAFC (Associated Press). Esos números provienen de fuentes distintas: la MLSPA para salarios base y reportes periodísticos para declaraciones de club y sumas agregadas. Exigir claridad sobre metodologías de cálculo es indispensable: ¿qué entra en “nómina” y qué queda fuera?
¿Vale la pena pagar tanto desde lo deportivo y lo comercial?
En la cancha, Messi ha respondido: tras doce partidos suma nueve goles y cuatro asistencias, según registros de la MLS, y fue clave en la obtención de la Copa MLS 2025. Sportiva y comercialmente, la ecuación es más compleja. El desembolso salarial se acompaña de efectos en audiencias y productos de transmisión, pero también de riesgos: la alianza de Apple y la MLS para el Season Pass fue renegociada y se adelantó su finalización en tres años respecto de lo previsto, una señal de fragilidad en ciertos modelos de suscripción (según los reportes sobre la negociación entre MLS y Apple). Eso obliga a preguntarse si las inversiones en figuras estrella garantizan sostenibilidad a mediano plazo o crean vulnerabilidades si los ingresos por streaming no cumplen lo prometido.
¿Qué implica esto para Argentina y las ligas del interior?
Los números globales conviven con realidades locales. Mientras una superestrella puede generar decenas de millones, sectores productivos y pymes locales enfrentan contracción: en Rosario se denunciaron 26.000 cierres de comercios según reclamos recientes al Gobierno provincial (ver nota sobre reclamo pyme en Rosario). Esa asimetría no es solo económica; es también institucional: los clubes chicos y las ligas del interior necesitan reglas claras de transferencias, solidaridad y transparencia para no quedar a merced de vaivenes financieros que benefician exclusivamente a unos pocos. Reclamamos que la dirigencia—tanto de clubes como de la liga—publique criterios de gastos, cláusulas de reparto y el impacto real de contratos comerciales, para que los recursos generados por figuras globales tengan retorno verificable para el sistema.
Celebramos el magnetismo deportivo que genera Messi y su capacidad de sumar público y reglas nuevas al mapa futbolero americano. Al mismo tiempo, reclamamos planificación y transparencia dirigencial en la gestión económica, en la programación y en los acuerdos de transmisión. Sin eso, la euforia por una estrella puede esconder riesgos organizativos que terminan por afectar calendarios, viabilidad de clubes y la salud del fútbol a todos los niveles.