Cerca de 800.000 trabajadores en relación de dependencia recibirán un reintegro de Impuesto a las Ganancias en mayo, según especialistas en impuestos.

¿Por qué recibo un reintegro en mayo?

La respuesta es técnica pero simple: Ganancias se liquida anualmente, aunque los empleadores retienen mes a mes. Durante el año la retención se calcula con las tablas vigentes en cada momento y con las deducciones informadas por el trabajador; al cerrar el período fiscal se recalcula todo y se corrigen las diferencias. Según la nota original, cerca de 800.000 contribuyentes verán saldos a favor en mayo, lo que obedece en muchos casos a actualizaciones de escalas y deducciones que no coincidieron con la dinámica salarial (dato: cerca de 800.000, según especialistas en impuestos). El mecanismo también depende de la carga de deducciones en el formulario Siradig, cuya fecha límite operó el 31 de marzo, de acuerdo a la AFIP.

¿Qué debo hacer para cobrarlo más rápido y evitar demoras?

El punto clave es la información: si ya cargó las deducciones en Siradig antes del 31 de marzo, el empleador incorpora automáticamente el saldo a favor en la liquidación anual y la devolución aparece en el primer recibo posterior, que en la práctica impacta en mayo, según la AFIP. Si no se presentó Siradig dentro del plazo, el contribuyente debe inscribirse en el impuesto y presentar una declaración jurada, un trámite que suele demorar más y puede requerir seguimiento directo con la AFIP o con el empleador. Recomendamos verificar el recibo de sueldo y solicitar al área de recursos humanos el detalle del ajuste; si hay discrepancias, conviene pedir por escrito la explicación y, si hace falta, recurrir a un contador o al servicio web de la AFIP para solicitar el crédito correspondiente.

¿Qué impacto tiene esto en el ingreso familiar y en la gestión pública?

Un reintegro puntual puede aliviar un mes de caja familiar, pero no sustituye políticas salariales o indexaciones permanentes que preserven el poder de compra. El fenómeno de reintegros por ajustes de tablas ya se vio a comienzos de 2026, cuando actualizaciones retroactivas generaron devoluciones en los primeros meses del año, lo que muestra que la política tributaria y la dinámica de salarios no siempre van sincronizadas. En Santa Fe, donde según este medio 143.000 personas buscan un segundo trabajo para llegar a fin de mes, un reintegro es útil pero limitado para compensar pérdida de ingreso estructural (Diario Santa Fe). Por eso sostenemos que este tipo de medidas requiere transparencia en sus magnitudes y distribución: saber cuántos y cuáles contribuyentes se benefician por provincia y nivel de ingreso es esencial para evaluar la política fiscal.

Qué deberían explicar la AFIP y los empleadores; qué pedimos desde la columna

Si la cifra de cerca de 800.000 reintegros se confirma, la AFIP y los grandes empleadores deberían publicar el detalle agregado: cantidad de beneficiarios por provincia, por tramo de salario y por sector; información que hoy no se hace pública con la granularidad necesaria. Exigimos transparencia y una auditoría independiente sobre las modificaciones de escalas y su aplicación, con desagregación provincial, para entender quiénes ganan y quiénes no con estos ajustes. Además, pedimos canales claros para que quienes no completaron Siradig recuperen sus montos con plazos máximos y sin trámites excesivos. En suma, el reintegro de mayo es un alivio puntual, pero para evaluar si la política tributaria protege el ingreso familiar necesitamos datos abiertos y controles que garanticen que la devolución llega a quienes corresponde.