La Policía de Investigaciones detuvo en Villa Gobernador Gálvez a Luciano Ulises H., de 18 años, imputado como segundo sospechoso en la desaparición y homicidio de Benjamín Scerra, de 19 años, informaron fuentes judiciales citadas por El Ciudadano (20/5/2026). Sigue prófugo Alexis Hereñú, alias El Corto, señalado como posible autor material. La Fiscalía difundió una imagen del principal acusado para colaborar con la búsqueda y advirtió que pudo cambiar su aspecto.
¿Dónde ocurrió y quiénes son los involucrados?
El hecho central tuvo lugar en Granadero Baigorria y la detención del segundo sospechoso se concretó en la vecina Villa Gobernador Gálvez, según El Ciudadano (20/5/2026). La víctima, Benjamín Scerra, tenía 19 años; el joven detenido, Luciano Ulises H., tiene 18 años, datos que aportó la nota judicial. La Fiscalía describió al principal imputado como Alexis Hereñú, alias El Corto, y difundió una foto para que vecinos y transeúntes colaboren con su localización. En casos con movilidad territorial entre municipios cercanos, la coordinación entre efectores policiales municipales y provinciales suele ser determinante para la captura. Exigimos que esa coordinación sea clara y pública: los vecinos tienen derecho a saber qué dependencia está a cargo y qué pasos siguen las autoridades.
¿Qué dicen las evidencias y qué falta investigar?
La autopsia reveló al menos 20 heridas de arma blanca en el cuerpo de la víctima y señaló que el cadáver habría permanecido refrigerado hasta ser abandonado una semana después de la desaparición, según la Fiscalía y El Ciudadano (20/5/2026). Esos tres datos —20 heridas, refrigeración y 7 días entre desaparición y abandono—configuran una escena que exige peritajes especializados sobre cadena de custodia, trazas biológicas y trazabilidad de vehículos frigoríficos, si los hubo. Por ahora la comunicación oficial no precisó el rol que habría cumplido el joven detenido en la jornada en que desapareció Scerra. Tampoco se informó si hubo registros telefónicos, cámaras privadas o movimientos bancarios que ubiquen a los sospechosos. Pedimos transparencia sobre esos puntos: cada dato operativo que la Fiscalía pueda publicar ayuda a despejar dudas y a contener la angustia familiar.
¿Qué reclaman los vecinos y qué debería hacer el Estado?
Familiares, amigos y vecinos marcharon en Granadero Baigorria para pedir la detención urgente de El Corto, según la cobertura local. Ese reclamo pone en primer plano dos exigencias razonables: celeridad investigativa y presencia estatal territorial. La primera implica plazos claros en medidas concretas, como pedidos de captura, oficios a plataformas de comunicaciones y medidas cautelares. La segunda exige patrullajes focalizados, circuitos de denuncia accesibles y asistencia a la familia sobreviviente. No es suficiente la detención ocasional; hace falta explicar a la comunidad qué sigue, quién coordina y cuándo se realizarán audiencias o ruedas de reconocimiento. En líneas de mi columna, priorizamos la voz de la familia y exigimos que la investigación no se resuelva en versiones policiales sin prueba pública.
Para cerrar, este caso suma varios elementos que preocupan: la juventud de la víctima y del detenido (19 y 18 años), la crueldad reflejada en las 20 heridas consignadas por la autopsia y el hecho de que el cuerpo permaneció fuera de la vista pública durante siete días antes de ser hallado. Son cifras y datos que merecen respuestas públicas y rápidas. Exigimos a la Fiscalía y a los organismos de seguridad que informen con mayor detalle, que garanticen celeridad sin atropellos procesales y que ubiquen la investigación dentro de un horizonte de transparencia. La investigación penal no solo busca culpables; también debe dar certezas a una comunidad que reclama verdad y presencia del Estado.