El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por frío extremo para el domingo 10 de mayo que afecta a diez provincias y una alerta por nevadas persistentes en Santa Cruz. Según el SMN, las mínimas pueden bajar hasta 0°C en las zonas con alerta y en Santa Cruz se estiman acumulaciones de nieve entre 20 y 30 centímetros. El parte también advierte ráfagas de hasta 50 km/h y vientos sostenidos de 31 km/h en algunas jurisdicciones, por lo que el impacto sobre la vida cotidiana puede ser breve pero significativo.
¿Qué dice el SMN y hasta dónde llega la advertencia?
El comunicado del organismo dependiente del Ministerio de Defensa detalla que la alerta amarilla por bajas temperaturas rige para Misiones, Corrientes, San Luis, Córdoba, La Rioja, San Juan, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Jujuy, es decir 10 provincias en total, y que la advertencia por nevadas alcanza específicamente a Santa Cruz. En esa provincia el SMN prevé nevadas persistentes con valores de nieve acumulada entre 20 y 30 centímetros, que podrían superarse de manera puntual. Para la ciudad de Buenos Aires el organismo anticipa temperaturas entre 5°C de mínima y 15°C de máxima, y para la provincia de Buenos Aires pronostica entre 4°C y 13°C. Además, el SMN recomienda extremar la precaución ante vientos con ráfagas de hasta 50 km/h, capacidad que incrementa el riesgo de corte de servicios y dificultades en el tránsito.
¿A quién afecta y qué medidas prácticas recomiendan?
Las alertas climáticas no son solo números: afectan a pibes, personas mayores y quienes viven en viviendas sin calefacción adecuada. El SMN incluye en sus recomendaciones evitar salir salvo necesidad, circular con vehículos preparados para hielo y nieve y preparar alimentos no perecederos y agua para al menos 3 días. También aconseja ventilar para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono y armar un kit de emergencia con linternas, pilas, mantas térmicas y medicamentos. Para quienes trabajan en la calle o viven en barrios sin redes de gas o con conexiones precarias, la combinación de bajas temperaturas y vientos fuertes eleva el riesgo sanitario. El SMN prevé una leve suba de temperaturas para el lunes respecto al domingo, pero la ventana de frío extremo obliga a medidas inmediatas de protección para los grupos de riesgo, según el mismo organismo.
¿Qué debería hacer el Estado y por qué hace falta presencia territorial?
Desde nuestra perspectiva, la alerta confirma la necesidad de intervención estatal rápida y localizada. No alcanza con comunicados: los municipios y la provincia deben activar centros de abrigo, garantizar combustible y redes de atención primaria, y coordinar el acceso a refugios para personas en situación de calle y hogares con mayores vulnerabilidades. La magnitud geográfica —10 provincias bajo alerta y nevadas fuertes en Santa Cruz— exige logística y recursos distribuidos, no respuestas centralizadas. Además, cuando hay ráfagas de 50 km/h y posible acumulación de nieve, hay riesgo de interrupción de energía y cortes en servicios básicos; por eso el Estado tiene que asegurar asistencia técnica y priorizar la reparación de redes. Exigimos presencia estatal territorial y políticas integrales que combinen asistencia inmediata con medidas de largo plazo sobre vivienda y acceso a la energía.
Cierre: lo inmediato y lo que queda pendiente
La alerta del SMN trae datos concretos y recomendaciones claras: 10 provincias con aviso por frío, 20 a 30 centímetros previstos en Santa Cruz y temperaturas mínimas que pueden rozar 0°C en sectores afectados, según el organismo. En lo inmediato corresponde que los gobiernos locales activen protocolos, informen puntos de atención y coordinen con hospitales y organizaciones comunitarias. A mediano plazo, estas situaciones muestran la deuda sobre la calidad de la vivienda y la cobertura social en numerosos barrios; abordarlas pasa por inversión y presencia estatal continua, no solo por respuestas en cada emergencia. Mientras tanto, recomendamos a la población seguir las indicaciones del SMN y alertar a autoridades locales ante personas en situación de vulnerabilidad.