La AFA confirmó las designaciones arbitrales para los cuartos de final del Torneo Apertura: Andrés Merlos será el árbitro en Belgrano vs Unión y Darío Herrera impartirá justicia en Central vs Racing, de acuerdo a la comunicación oficial de la AFA. Estas decisiones no son inocuas: impactan en antecedentes de los equipos, en la logística de viajes y en la percepción de imparcialidad, y por eso merecen análisis y reglas claras.

¿Qué dicen los antecedentes?

Los números ayudan a entender por qué las designaciones generan foco inmediato. Según la nota de Sin Mordaza, Merlos dirigió a Unión en 23 ocasiones y el registro es 8 victorias, 4 empates y 11 derrotas para el Tate. Además, Unión acumula seis partidos sin ganar con Merlos como árbitro; la última victoria bajo su conducción data del 15 de junio de 2025, según el mismo informe. En el caso de Herrera, Sin Mordaza indica que lo dirigió a Central 25 veces con un saldo de 9 triunfos, 10 empates y 6 derrotas, y que a Racing lo arbitró 32 veces con 12-10-10. Estos antecedentes no prueban intenciones pero sí condicionan percepciones y expectativas.

¿Cómo afecta esto a Unión y a Central en lo inmediato?

La programación también tiene efectos prácticos. El partido entre Belgrano y Unión está pautado para el martes a las 19 en el Gigante de Alberdi y Central juega el miércoles a las 18.45 en el Gigante de Arroyito, según la AFA y reportes locales. Para Unión, el historial con Merlos —23 encuentros dirigidos, según Sin Mordaza— alimenta un clima de desconfianza que puede afectar al plantel y a la tribuna; para Central, la presencia de Darío Herrera, juez de 41 años seleccionado para el próximo Mundial según Sin Mordaza, aporta cierto relieve competitivo pero también expectativas sobre decisiones arbitrales en momentos determinantes. En lo estrictamente deportivo, cualquier expulsión o penal en cuartos cambia el plan táctico y el desgaste físico de los equipos en una fase de eliminación directa.

¿Por qué reclamamos transparencia dirigencial en las designaciones?

Reclamamos planificación y transparencia dirigencial porque las designaciones afectan más que el resultado de un partido: condicionan viajes, descansos y la seguridad sanitaria de los planteles. Vemos tres puntos concretos a corregir: 1) criterios públicos de selección y rotación de árbitros para evitar concentraciones de designaciones sobre determinados equipos; 2) calendario y horarios comunicados con mayor antelación para optimizar logística y reducir fatiga; 3) estadísticas oficiales accesibles que muestren antecedentes objetivos por árbitro y por club. Los números citados arriba —23 intervenciones de Merlos en Unión, 25 de Herrera en Central, la última victoria de Unión con Merlos el 15/6/2025— son ejemplos de datos que la AFA debería publicar en forma transparente y verificable.

En la provincia y en los clubes del interior la sensibilidad es alta: no todo es Buenos Aires, y cada viaje o cambio de horario tiene impacto económico y social en las ciudades que acompañan a sus equipos. Por eso insistimos: planificar y transparentar no es un trámite sino una obligación dirigencial que protege a jugadores, técnicos y a la legitimidad del torneo. Exigimos a la AFA que publique los criterios y deje disponibles los historiales de designaciones, tal como reclamamos en notas previas sobre gestión deportiva y calendarios.

Cerramos desde la provincia con una petición clara: jugar bien, competir y que la cancha decida; para eso hacen falta reglas visibles y previsibles en la designación arbitral.