El sorteo de las copas Libertadores y Sudamericana 2026 se celebrará este jueves 17 de marzo a las 20:00 (hora argentina) en la sede de la Conmebol en Luque, Paraguay; en cada torneo habrá 32 participantes y seis clubes argentinos, de acuerdo con la cobertura de La Nación que reproduce el comunicado de Conmebol. El formato mantiene la fase de grupos en la que cada equipo jugará seis partidos (tres como local y tres como visitante), y las cabezas de serie de cada pelotón encabezarán las zonas A a H. Estas cifras son clave para dimensionar la carga de partidos y la planificación deportiva y dirigencial de los clubes.

¿Cómo están armados los bombos y qué evita el sorteo?

Los 32 equipos de cada certamen se distribuyeron en cuatro bombos según el ranking Conmebol de diciembre de 2025, y todos los integrantes del Bombo 1 encabezan las ocho zonas A-H, según La Nación. La regla que impide que dos clubes del mismo país caigan en el mismo grupo —salvo los que vienen de las Fases Previas— tomó protagonismo porque Argentinos Juniors fue el único argentino en las fases previas y no logró clasificarse; por eso no habrá cruces domésticos en la instancia inicial (según La Nación). Para los clubes, estar en un bombo favorable cambia la expectativa: Boca, en el Bombo 1, evitará a gigantes como Flamengo, Palmeiras y Fluminense; Rosario Central, en su pote, quedará libre de enfrentarse a equipos como Junior o Universidad Católica en la fase de grupos, según la lista publicada.

¿Qué implica el formato para calendario, jugadores y planificación dirigencial?

La fase de grupos, con seis partidos por equipo, obliga a planificar calendarios y rotaciones: cada club disputará tres partidos en casa y tres de visitante, lo que repercute en viajes, recuperación y logística (según La Nación y Conmebol). En Libertadores, los líderes y escoltas de cada zona avanzan a octavos de final; los terceros pasan a los 16vos de la Sudamericana, donde se cruzarán con los segundos de esa primera ronda. En la Sudamericana, los punteros van directamente a octavos y los escoltas deben jugar playoffs. Esa estructura —la misma base de seis partidos por equipo que se mantuvo en 2025— exige previsión de las direcciones técnicas y una estrategia de mercado en cada club. Reclamamos planificación y transparencia en la AFA y en los clubes para proteger la carga física de los jugadores y permitir una gestión ordenada de planteles y viajes; la experiencia reciente demuestra que sin planificación aumentan lesiones y conflictos de calendario (ver análisis previo sobre la inactividad de la selección y urgencia dirigencial: “La Argentina llega al Mundial con riesgo de inactividad…”).

¿Qué oportunidad y riesgo representan estos bombos para los clubes del interior?

Para los clubes del interior y los debutantes la presencia en estas copas es una oportunidad deportiva y económica que no debe perderse por falta de gestión. Platense e Independiente Rivadavia, mencionados como debutantes, evitarán ciertos rivales fuertes en la fase inicial según el sorteo, pero enfrentarán retos logísticos y de presupuesto que suelen afectar a los equipos fuera del circuito metropolitano. La vitrina continental puede representar ingresos por taquilla y derechos de televisión, y obliga a pensar políticas de apoyo municipal y provincial: la provincia y los municipios deben acompañar en infraestructura y seguridad. Además, la regla de bombos —basada en el ranking de diciembre de 2025— muestra por qué los resultados internacionales y el ranking importan para el mapa deportivo de cada club; es una llamada para que los clubes del interior fortalezcan sus estructuras deportivas y contables si quieren sostener esta presencia.

Cerramos recordando que hoy, a las 20:00 en Luque, se conocerán los grupos y comenzará a contarse el calendario real de viajes, entradas y desgaste: cifras concretas —32 equipos, 6 participantes argentinos por torneo, 6 partidos por fase de grupos— marcan la agenda. Para que esas cifras no se traduzcan en desgaste evitable, reclamamos responsabilidad dirigencial y transparencia en la gestión de calendarios y planteles.