El Examen Integrado del Ministerio de Salud habilitó a 5.663 profesionales para competir por cupos en hospitales nacionales, fuerzas armadas, Anlis-Malbrán, Anmat, PAMI y 12 centros privados, según publicó La Nación el 26/5/2026. Esa cifra representa casi la mitad de los 13.476 que quedaron habilitados en 2025, una baja del 58% respecto al año anterior, según el mismo artículo. El proceso volvió a fraccionarse por jurisdicciones después del escándalo de filtraciones y uso de dispositivos en la edición previa, y las pruebas se harán los días 30 de junio (primera tanda) y 7 de julio (médicos).

¿Qué dicen los números?

Los datos oficiales y el cruce que hizo La Nación muestran cambios claros en la demanda por especialidad: 5.663 inscriptos en el Examen Integrado (Ministerio de Salud / La Nación) y 597 postulantes para enfermería que competirán por menos de 100 vacantes ofrecidas por 12 hospitales, entre ellos Posadas, Garrahan, El Cruce y el Sommer, además del César Milstein del PAMI, Hospital Alemán y Hospital Italiano (La Nación). Para bioquímicos hay 36 inscriptos por 23 cargos en laboratorios como el del Hospital Aeronáutico Central o el INEI (Anlis-Malbrán), según el padrón. La proporción de extranjeros es del 25% de los inscriptos, y entre ellos suben cardiología, diagnóstico por imágenes y otorrinolaringología (La Nación). En especialidades críticas, el padrón muestra 57 postulantes para terapia intensiva frente a 62 cargos, mientras que disciplinas como infectología, geriatría y emergentología aparecen con números de interesados notoriamente bajos (La Nación).

¿Qué implica la atomización del examen para la formación médica?

La vuelta a concursos separados por jurisdicción modifica incentivos y puede concentrar oferta y demanda en centros grandes. El Examen Único se había implementado desde 2011 y funcionó como mecanismo unificador; su ruptura, justificada públicamente por irregularidades el año pasado, deja en manos de cada institución la convocatoria y la adjudicación de cargos (La Nación). Eso puede agravar asimetrías: hay 12 privados y varios hospitales nacionales ofreciendo cupos por el Examen Integrado, pero las provincias ya lanzaron sus propios concursos. La medida de dar 5 puntos extra en el orden de mérito a graduados íntegramente formados en universidades argentinas permanecerá, y quienes compitan por posbásicas deberán alcanzar 60 puntos para aprobar (Ministerio de Salud / La Nación). En la práctica, eso puede beneficiar a quienes ya están en centros urbanos y reducir la llegada de especialistas a hospitales regionales.

Lente social: qué quedan sin atender y qué reclaman los hospitales

La lista de especialidades con menos postulantes —geriatría, emergentología, infectología, mastología— preocupa desde la perspectiva del sistema público. Son disciplinas que tienen demanda sostenida en hospitales públicos y en barrios con población envejecida o con alta vulnerabilidad, donde las guardias y la atención primaria ya registran tensiones. Que haya casi 600 postulantes para menos de 100 vacantes de enfermería en 12 centros muestra otra tensión: oferta formativa y condiciones laborales que no atraen masa crítica suficiente para cubrir necesidades, según el padrón publicado por el Ministerio y reportado por La Nación. Si la selección queda fragmentada entre jurisdicciones, corremos el riesgo de concentrar especialistas en centros de referencia y dejar sin respuestas a hospitales periféricos.

Observamos, por lo tanto, que el problema no es solo cuántos rinden, sino dónde se forman y dónde terminan trabajando. El Estado tiene que definir incentivos concretos —plazas con condiciones salariales y formativas, trayectorias distribuidas territorialmente, apoyos a residencias en centros regionales— para que especialidades claves no queden vacantes. Las cifras del padrón son un aviso: sin planificación, la formación médica seguirá reproduciendo desigualdades en la disponibilidad de cuidados.