La Seccional Rosario de ATE denunció que alrededor de 130 trabajadores y trabajadoras que cumplen funciones de contención y cuidado de niñeces con medidas legales están bajo la línea de indigencia y sin derechos laborales básicos, y anunciaron un nuevo cese de actividades para el 26 de mayo. Según informó El Ciudadano, los salarios llegan, “en el mejor de los casos”, a 633.000 pesos y se pagan fuera de término, tras el día 25 del mes, lo que profundiza la precariedad y la imposibilidad de planificar el mes.
¿Qué reclaman los trabajadores y trabajadoras?
ATE reclama la regularización de los contratos, pases a planta, reconocimiento de antigüedad, licencias, obra social y aportes jubilatorios para quienes acompañan procesos de niñez y adolescencia. Los y las referentes del sindicato explicaron que son aproximadamente 130 personas en la Seccional Rosario (según ATE, citado por El Ciudadano) trabajando sin contratos formales y sin viáticos. Además, denuncian que los sueldos se pagan después del día 25, cuando antes se abonaban entre el 20 y el 25, lo que agrava la capacidad de pago de alquileres y servicios.
El reclamo municipal suma otras demandas: recategorizaciones y traslados acordados a comienzos de año que “no se concretaron” y, según los delegados, decisiones de designaciones directas en distintas áreas. ATE sostiene que hay “más de cinco meses” sin avances concretos en esos compromisos (según El Ciudadano) y por eso se convocó a un cese de actividades y a concentraciones frente a la Secretaría de Niñez y al Palacio de los Leones.
¿Cómo impacta la precariedad en las niñeces que asisten?
Los referentes sindicales advierten que la precarización no es sólo un problema laboral: afecta la calidad de la atención de niñas, niños y adolescentes que requieren contención profesional. Rodrigo Carta, citado por la Seccional, señaló que salarios bajos y falta de estabilidad se traducen en menos continuidad y menos recursos para acompañamientos personalizados. Desde nuestra lente territorial, entendemos que cuando el Estado no garantiza condiciones dignas al equipo que trabaja en la restitución de derechos, esa ausencia se reproduce sobre las infancias y adolescencias más vulnerables.
No hay datos públicos adicionales sobre la planta total de personal en Niñez en Rosario en la nota original, pero el dato de 130 trabajadores precarios sirve para medir la dimensión del problema local. La relación entre salarios y calidad del servicio está documentada en múltiples estudios sobre políticas de cuidado: sin apoyo institucional y condiciones laborales, los equipos pierden capacidad de prevención y acompañamiento sostenido.
¿Qué respuestas exige la seccional y qué debe hacer el Estado?
ATE pide diálogo inmediato, pases a planta, transparencia en los procesos de recategorización y cumplimiento de acuerdos firmados con el Ejecutivo municipal. La protesta incluyó una olla popular en la esquina de Buenos Aires y Santa Fe y una conferencia frente al Palacio de los Leones donde se reclamó por “incumplimiento de acuerdos” y falta de instancias de diálogo (según El Ciudadano). El sindicato convocó un nuevo cese de actividades para el 26 de mayo, de 8 a 14 horas, con concentración y asamblea frente a la sede de Niñez.
Desde esta columna exigimos lo que hemos sostenido en posiciones recientes: presencia estatal territorial, transparencia institucional y prioridad a la voz de las familias y de los trabajadores. La municipalidad debe dar respuestas claras sobre los plazos y el alcance de los pases a planta y transparentar los criterios utilizados en las designaciones. Si queremos que los pibes y las pibas reciban acompañamiento profesional, hay que garantizar condiciones laborales dignas a quienes los atienden.
La historia de este reclamo local se enlaza con otros pedidos de transparencia municipal que vienen de la comunidad; por ejemplo, vecinos y vecinas de barrio Larrea vienen exigiendo restitución y transparencia en la gestión de espacios públicos (nota relacionada). La resolución del conflicto en Niñez requiere medidas rápidas y verificables: calendario de pases a planta, reconocimiento de aportes y obra social, y una mesa de diálogo con representación de los trabajadores, familias y autoridades.
Sin respuestas, la protesta del 26 de mayo será una nueva señal de alarma sobre la falta de prioridad institucional en políticas de cuidado. Vemos necesario que el Ejecutivo municipal y la Secretaría de Niñez atiendan el reclamo con celeridad y transparencia para que la precariedad laboral no siga restando derechos a las infancias más expuestas.