La provincia de Santa Fe presentó el 16/5/2026 en Rosario una propuesta pedagógica llamada Vivamos los Juegos en la escuela, compuesta por 10 cuadernillos didácticos —uno por disciplina— y pensada para integrar el evento deportivo al trabajo curricular. La presentación estuvo encabezada por el ministro de Educación José Goity y contó con la presencia de Mario Moccia, presidente de Odesur, y delegaciones internacionales reunidas en el Ros Tower Hotel (fuente: Sin Mordaza, 16/5/2026).
¿Qué propone la provincia?
La iniciativa ofrece una colección de 10 cuadernillos didácticos que abordan atletismo, natación, ciclismo, básquet, hockey, vóley, gimnasia rítmica, triatlón, deportes de combate y balonmano. Según la secretaria de Educación, el material fue elaborado colectivamente por más de 80 profesores de Educación Física de toda la provincia (fuente: presentación del Ministerio de Educación, Sin Mordaza, 16/5/2026). En la presentación también participaron representantes de las delegaciones deportivas internacionales que compiten en los Juegos, una organización que agrupa 15 países de Sudamérica, según Odesur. El paquete busca un abordaje interdisciplinario: enlazar matemática, lengua y ciencias con experiencias vinculadas al deporte y al valor formativo de la competencia.
¿Cómo impacta esto en las escuelas y los barrios?
El eje pedagógico se apoya en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), una metodología que promueve la investigación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas a partir de situaciones reales. En la práctica, esos 10 cuadernillos pueden transformar una clase de educación física en una experiencia que convoque a lengua para narrar historias de atletas, a matemática para medir marcas y a ciencias para entender el cuerpo. Observamos que ese enfoque puede reducir la abstracción del aprendizaje y aumentar la motivación estudiantil, especialmente en escuelas rurales y de barrios populares donde las actividades extracurriculares son más escasas. La intención declarada es que las historias de atletas locales acerquen modelos concretos de esfuerzo y superación a los estudiantes, y que la propuesta trascienda la coyuntura deportiva para quedar como recurso pedagógico permanente.
¿Qué falta garantizar para que la propuesta llegue de verdad?
Apoyamos la iniciativa, pero exigimos que no se quede en un paquete de materiales que circula en los centros urbanos. A diferencia del año anterior, cuando no hubo un material provincial de este alcance, ahora la distribución efectiva, la capacitación docente y el seguimiento territorial deben ser medibles y públicos. Es necesario que el ministerio informe cómo va a llegar a cada escuela, qué capacitación recibirán los docentes —más aún si fueron 80 los que participaron de la elaboración— y qué indicadores se usarán para evaluar impacto. También pedimos protocolos sanitarios y de cuidado para actividades físicas masivas, en línea con nuestras posiciones previas sobre salud y cultura: presencia estatal territorial y protocolos integrales para que las políticas lleguen a todos.
Conclusión: oportunidad y riesgos
Los Juegos Suramericanos representan una oportunidad didáctica concreta: 10 cuadernillos, la mención explícita de 10 disciplinas y la elaboración colectiva por más de 80 docentes dan una base interesante (fuente: Sin Mordaza, 16/5/2026). Pero la política educativa se mide por su ejecución territorial. Vemos potencial si el material se distribuye a escuelas de la capital y del interior, si se garantiza formación docente y si se preservan condiciones de cuidado para las actividades físicas. De lo contrario, la iniciativa corre el riesgo de ser una buena idea que sólo se note en las mesas de presentación y no en las aulas ni en los barrios que más necesitan presencia estatal.